
| Falso Placer | |
He aburrido todas las masturbaciones del mundo. Todas. He invertido tiempo y esfuerzo en probarlas, en experimentar y en sentir más que nunca la daga que nos atraviesa a todos en el epicentro de nuestra alma, en intentar encontrar en lo físico lo que nunca acaba de llenarme, lo que siempre acaba doliéndome, lo que, en el fondo, no hace más que arrastrarme irremediablemente a la vileza del sexo por que sí. Muchos otros habrán hecho lo que yo. Muchísimos, de hecho, han estado engañándose durante centurias repletas de guerras, de momentos de falsa paz y de creciente economía para el país, mientras otros disfrutaban de la fruta prohibida como era debido. Llegaron incluso a realizarse apologías tales que ensalzaban a lo más alto aquella práctica monótona y rutinaria que se convertía el producirse placer durante escasos minutos. Algunos, los más listos, pretendieron hacernos creer que ese acto era una fiel y básica representación del amor que profesaban por ellos mismos los que la practicaban. Acalladas las engañosas voces, y escupitajo tras escupitajo, se iban perdiendo por el mundo litros y litros y litros de vida en potencia que moriría a los pocos minutos de ser tocados por la luz divina. Equivocado iba el gracioso
que un buen día dijo aquello de que la muerte más placentera era matarse a pajas... por
que diez mil pajas no pueden reemplazar algo que ellas nunca entenderán... |
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| Damien, 12/11/99 | |